Prácticas de riesgo

Sexo oral

El sexo oral se refiere al contacto de la boca con la vulva, el pene o el ano. A través del sexo oral existen bajas probabilidades de transmisión del VIH. La posibilidad de transmisión es mayor cuando existen heridas abiertas en la boca, tales como las que se podrían ocasionar con la extracción de muelas, junto con la presencia de líquido pre-eyaculatorio, semen o fluidos vaginales.

Aunque el riesgo de contraer VIH es relativamente bajo, sí es posible que exista transmisión de otras ITS, incluso si no hay síntomas visibles en la zona genital o anal. Si a simple vista se detecta la presencia de alguna irregularidad como granitos, verrugas, llagas, o si se detecta mal olor, debe evitarse realizar sexo oral y cualquier otro tipo de contacto sexual. Lo ideal al practicar sexo oral es utilizar condón o alguna otra barrera plástica, de esta forma se reduce el riesgo de adquirir VIH y de muchas ITS. En caso de que no se utilice condón, es recomendable no eyacular en la boca. Recuerda que la transmisión no es sólo de los genitales a la boca sino también al revés.

CDC: Riesgo de contraer VIH con el sexo oral
https://www.cdc.gov/hiv/spanish/risk/oralsex.html

Sexo vaginal

El sexo vaginal se refiere a la penetración del pene en la vagina. Esta práctica conlleva un alto riesgo de transmisión de VIH cuando alguna de las dos personas vive con el virus. Además, hay un alto riesgo de transmisión de prácticamente todas las otras ITS. Por ello, la recomendación para prevenir la transmisión de VIH e ITS es el uso del condón, ya sea masculino o femenino. Los métodos anticonceptivos incluyendo los hormonales, los quirúrgicos y los “naturales” sólo previenen el embarazo pero no la transmisión de virus, bacterias y otros patógenos que ocasionan las ITS.

Durante el sexo vaginal, puede existir transmisión de la mujer al hombre y viceversa, es decir, el riesgo de adquirir VIH de una pareja positiva existe tanto para el que penetra como para la persona que es penetrada. Algunas ITS que son transmitidas por esta vía, se pueden manifestar en el interior de la vagina, lo cual dificulta su

Cuando sea posible, se recomienda el uso de gel lubricante para hacer más sencilla la penetración y se eviten posibles heridas durante el acto sexual. La estimulación de la vagina con los dedos o con otros objetos como juguetes sexuales, no implica mayor riesgo siempre y cuando se haga en condiciones higiénicas.

CDC: Riesgo de contraer VIH con el sexo vaginal
https://www.cdc.gov/hiv/spanish/risk/vaginalsex.html

Sexo anal

El sexo anal se refiere a la penetración del pene en el ano, ya sea de una mujer o de un hombre. Esta práctica implica un alto riesgo de transmisión de VIH y otras ITS si se hace sin condón con una pareja que vive con VIH. El riesgo es alto tanto para el que penetra como para la persona penetrada.

El uso de condón es muy efectivo para prevenir una posible transmisión de VIH siempre y cuando este se utilice correctamente y por lo tanto, no se rompa ni se salga durante la penetración. Debido a que el ano no produce lubricación, existe mayor riesgo de que haya heridas en el recto durante la relación sexual. Por este motivo, es fundamental el uso de lubricante a base de agua.

El sexo anal es practicado por hombres gays y otros hombres que tienen sexo con hombres, pero también por heterosexuales por lo que es importante que sin importar el sexo, todos se protejan y tengan cuidado con la penetración para evitar cualquier lesión que facilite la transmisión de VIH u otras ITS.

CDC: Riesgo de contraer VIH con el sexo anal
https://www.cdc.gov/hiv/spanish/risk/analsex.html

Otras prácticas sexuales

El riesgo de transmisión de VIH por otras prácticas sexuales es prácticamente inexistente, sin embargo hay que tomar algunas precauciones. Por ejemplo, en la estimulación de la vagina o el ano usando los dedos, es importante tener las manos limpias y las uñas cortas para no provocar alguna herida.

En el caso de los juguetes sexuales, la higiene también es fundamental. Es importante que estén bien lavados y que no se compartan. En el caso de que se lleguen a compartir dildos, es ideal ponerles un condón para que no guarden fluidos que puedan introducirse en la otra persona.

La masturbación mutua tampoco implica riesgos siempre y cuando los fluidos no caigan en la zona genital o anal de la otra persona. Si cae líquido pre-eyaculatorio, fluidos vaginales o semen sobre piel sana, no hay ningún riesgo.

Otro tipo de prácticas como el sado-masoquismo, el bondage, la lluvia dorada y el “fisting” no implican tampoco riesgo de transmisión de VIH. Es decir, el riesgo real de transmisión existe sólo cuando hay penetración vaginal, anal y sexo oral sin condón.

Uso de alcohol

El uso de alcohol por sí solo no implica riesgo de transmisión del VIH, sin embargo, cuando se abusa de las bebidas alcohólicas y se llega a un estado de ebriedad, existe la posibilidad de que no se puedan controlar las acciones propias como se haría en un estado de sobriedad. Es decir, es más probable que una persona ebria acceda a tener relaciones sexuales y sobre todo, a tener relaciones desprotegidas. Por ello, es importante que si se consumen bebidas alcohólicas, se evite perder el control de sí mismo, ya que además del riesgo de adquirir VIH y otras ITS, se corre riesgo de sufrir accidentes automovilísticos, incurrir en actos violentos y en otras conductas peligrosas.

Uso de drogas

La transmisión de VIH por uso de drogas se da únicamente entre personas que usan drogas inyectables y que comparten su equipo de inyección, ya sea jeringas o agujas. Es decir, el riesgo no recae en la droga sino en compartir sus aditamentos. La droga más comúnmente inyectada es heroína, pero existen otras que se pueden consumir de esa forma. Por ello, lo más recomendable es que quien se inyecta, use jeringas y agujas nuevas y las deseche después de utilizarlas. Por otro lado, al igual que con el alcohol, existe la posibilidad de que si la persona está en un estado de alteración muy fuerte debido al uso de drogas, es más probable que se acceda a tener relaciones sexuales sin protección. En este sentido, es importante tener cuidado con las drogas estimulantes, ya que algunas de ellas pueden provocar tener un mayor deseo de tener relaciones sexuales y por tanto, es fundamental tener condones a la mano.

En México, menos del 5% de las nuevas infecciones de VIH se dan por transmisión sanguínea debido al uso de drogas inyectables, sin embargo es posible hacer prevención entre los usuarios de este tipo de drogas, a través del intercambio de jeringas.

CDC: VIH y consumo de sustancias
https://www.cdc.gov/hiv/spanish/risk/substanceuse.html